Hafez al-Asad en Irán, tras la caída del Sah, con Ebrahim Yazdi, Mostafa Chamran y Mehdi Bazargan.
Este artículo intentará contextualizar las relaciones políticas entre Siria e Irán antes de la Revolución Islámica de 1979. El objetivo es explicar cómo, durante este período, ambos países se situaron en campos ideológicos divergentes, donde los pocos momentos de acercamiento no lograron superar unas relaciones marcadas, en términos generales, por la rivalidad y la desconfianza.
La llegada del Baaz al poder en Siria
Las relaciones culturales entre Irán y la región actualmente ocupada por Siria tienen sus raíces en la antigüedad, incluso antes de la llegada del Islam. Las interacciones civiles, culturales y sociales entre ambas regiones comenzaron cuando el rey sasánida, Shapur I, conquistó la zona, llegando hasta Antioquía, y luego anexó Chipre y Grecia al Imperio Sasánida.
Además de los vínculos culturales, las relaciones políticas contemporáneas entre ambos países comenzaron con la independencia siria de Francia en 1946. Tras la independencia, se estableció el consulado iraní en Damasco, marcando el inicio de los lazos políticos directos entre los dos países. Un año después, el consulado fue elevado al rango de embajada.
Para ampliar La intervención iraní en Siria → En 1948, Siria participó en la primera
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