El crimen organizado controla buena parte de Haití, especialmente la capital, Puerto Príncipe, agudizando aun más la crisis que atraviesa el país. Fuente: KominoTek. Haití, la nación más pobre del hemisferio occidental, sigue sumida en una profunda crisis securitaria, institucional y económica. Desde el asesinato del presidente Jovenel Moïse en julio de 2021, el país caribeño está atrapado en una espiral de vacío de poder y violencia aprovechado por las pandillas. Tal es la magnitud del problema que, en la actualidad, los grupos del crimen organizado controlan hasta el 80% de la capital de Haití, Puerto Príncipe.
En el horizonte, unas cada vez más improbables elecciones presidenciales que pongan fin a un lustro de estériles gobiernos provisionales. El novedoso Consejo Presidencial de Transición (CPT), entidad creada en abril de 2024 para tratar de revivir la transición política, ha ordenado la creación de un organismo electoral que fiscalice el proceso. Sin embargo, parece difícil que puedan instalarse las urnas en un país donde gran parte del territorio está administrado por el crimen organizado.
Auge del crimen organizado en Haití
El Caribe siempre ha sido una ruta tradicional para el narcotráfico en su camino a Estados Unidos. El Cartel de Medellín,
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