Ejercicios militares conjuntos realizados por los ejércitos de Corea del Sur y Estados Unidos en 2019. Fuente: Spc. Adeline Witherspoon La península de Corea se halla ubicada en un enclave decisivo para la geopolítica del Asia-Pacífico. A través de su frontera norte, la República Popular Democrática de Corea (en adelante, Corea del Norte) comparte frontera física tanto con Rusia (krai de Primorie) como con China (provincias de Jilin y Liaoning); a su vez, tanto a Corea del Norte como a la República de Corea (en adelante, Corea del Sur) les bañan las costas del Mar Amarillo, al oeste, y del mar del Japón, al este. Esta posición en mundo, estratégica por sí misma, es una de las explicaciones centrales del marcado interés que numerosas potencias regionales y globales han mostrado en el territorio de Corea durante mucho tiempo.
A lo largo de la segunda mitad del siglo XIX, algunas potencias emergentes del orden internacional impulsaron reformas de corte aperturista en Corea –por aquel entonces, unificada bajo el reino de Chosón–. La propuesta de apertura comercial y cultural que el Occidente capitalista tenía para el país no convencía a las élites confuncianas. Este proceso de incorporación periférica al sistema internacional capitalista
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