Canadá reinicia sus relaciones con China para reducir las presiones de Donald Trump y explorar una alternativa a la crisis con Estados Unidos. Fuente: Depositphotos El primer ministro de Canadá, Mark Carney, ha anunciado un "reinicio" de las relaciones con China tras su visita a Pekín, donde acordó reducir el arancel a los vehículos eléctricos chinos hasta el 6,1% dentro de un cupo anual de 49.000 unidades, con un aumento previsto en los próximos años.
A cambio, China prevé reducir las tarifas a la canola canadiense desde alrededor del 84% hasta cerca del 15% a partir del 1 de marzo, habiéndose confirmado ya la primera compra de un gran cargamento de 60.000 toneladas.
El contraste con la postura de Canadá en años anteriores resulta evidente. En 2018, Ottawa quedó en primera línea de la disputa entre Estados Unidos y China con la detención de Meng Wanzhou en Vancouver, un episodio que marcó un antes y un después en la relación bilateral.
Después llegó el giro securitario, con la prohibición de Huawei y ZTE en el despliegue de la red 5G anunciada en 2022. Y, ya en 2024, Canadá había impuesto aranceles del 100% a los vehículos eléctricos procedentes de China.
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