Donald Trump supervisa la Operación Furia Épica, que dio inicio a la guerra contra Irán emprendida por Estados Unidose Israel, en Mar-a-Lago, 28 de febrero de 2026. Fuente: Casa Blanca por Daniel Torok. La guerra lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán es el resultado de una larga campaña de acoso contra la República Islámica que busca corregir uno de los grandes desastres geopolíticos de la política exterior estadounidense: la Revolución Islámica de 1979.
Estados Unidos perdió un aliado estratégico en el golfo Pérsico, pasando a depender de Israel como policía regional y obligando a la superpotencia norteamericana a desplegarse en todo Oriente Medio para asegurar el control sobre los flujos petroleros.
La Revolución Islámica de Irán es uno de los acontecimientos clave que marcan la política mundial, pues asentó en el pensamiento estratégico estadounidense la visión sionista sobre la región y fijó militarmente al ejército estadounidense en Oriente Medio, preparando el terreno para las futuras guerras del Golfo. Es uno de los acontecimientos históricos que explican la incapacidad de Washington de retirarse y completar su Pivot to Asia.
"¿Quién perdió a Irán?"
Como un martilleo constante, la pregunta "¿quién perdió Irán?" se convirtió en el grito
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