La doctrina Begin de Israel tiene como objetivo impedir que sus rivales regionales, como Siria, Irak o Irán, desarrollen armas nucleares. Fuente: IDF Pese a estar ampliamente demostrado que Israel posee armamento nuclear, uno de los conductores de su política regional ha sido la doctrina Begin, centrada en evitar el desarrollo de programas nucleares por parte de países vecinos a los que considere hostiles. Aunque el más reciente ejemplo es su ataque sobre Irán, la historia nos brinda dos ejemplos más –en Irak y Siria– de lo que constituye una política de Estado extraoficial israelí.
Israel y la Operación Ópera en Irak
Todo empezó en junio de 1981. Mediante un acuerdo bilateral con Francia, el gobierno del recientemente ascendido al poder Saddam Hussein había obtenido un reactor nuclear, llamado Osirak. Ubicado en el centro de investigación nuclear de Al Tuwaitha, pocos kilómetros al sudeste de Bagdad, en las instalaciones trabajaban conjuntamente científicos iraquíes y franceses. También Italia, aunque en menor medida, brindó cierta cooperación técnica.
Tal y como cabe esperar de esta amplia y pública colaboración europea –mediante actores poco sospechosos de querer proporcionar a Irak armamento nuclear–, el programa nuclear iraquí y las operaciones del reactor Osirak
Este contenido es para suscriptores
Suscríbete para seguir leyendo y sostener el periodismo independiente.
Ver planes Ya estoy suscrito