Las Fuerzas de Defensa Popular de Hpasawng terminan el entrenamiento de nuevas fuerzas en el estado Karenni, Myanmar. Artículo escrito por Alex Santos Roldán y Àngel Marrades
A lo largo de 3.000 kilómetros, el río Salween se desliza desde la meseta tibetana hasta el mar de Andaman. En el proceso riega de vida a multitud de pueblos y genera puertos de montaña que conectan las cuencas hidrográficas del Irrawaddy y el Chao Phraya. De este modo, las etnias pa-o, karenni, karen y mon se articulan como bisagras entre los centros gravitacionales de Tailandia y Myanmar.
La fuerte base demográfica de estas poblaciones y su ubicación estratégica convierten a sus actores armados en un contrapeso a las influencias de Naipyidó y Bangkok. Por ende, alrededor de los estados birmanos de Kayin y Kayah se desarrolla un sempiterno equilibrio de poderes que es esencial tanto para la resolución del conflicto contemporáneo como para la hegemonía en el Sudeste Asiático.
Kawthoolei como alternativa al Estado-nación bamar
Ríos, valles y montañas empujan el comercio entre las dos mayores naciones budistas a través del estado de Kayin. Allí, dinero e intereses estratégicos confluyen alrededor del pueblo karen. Con alrededor de 7.000.000 de habitantes, dicha nación
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