Pivot to Asia: ¿por qué Estados Unidos no quiere una guerra regional en Oriente Medio?
Una guerra regional en Oriente Medio, con la implicación de Israel, obstaculizaría la estrategia estadounidense Pivot to Asia.
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Una guerra regional en Oriente Medio, con la implicación de Israel, obstaculizaría la estrategia estadounidense Pivot to Asia.
La segunda cumbre con los líderes del Pacífico evidencia que Estados Unidos otorga una mayor relevancia geopolítica a la región.
Los primeros ejercicios militares conjuntos organizados por la ASEAN evidencian las tensiones existentes en torno al Mar del Sur de China.
El aumento astronómico de la demanda de minerales hace muy atractiva, tanto económica como estratégicamente, la minería submarina.
El mito construido en torno al uso de la bomba atómica contra Japón difícilmente se sostiene bajo la égida de la historiografía.
La crisis política en Vanuatu se entremezcla con la creciente competición geopolítica existente en las islas del Pacífico.
La tensión militar en la península de Corea se ha intensificado en 2023, imposibilitando un acercamiento diplomático entre Pyongyang y Seúl.
La nueva estrategia de seguridad japonesa supone un cambio de mentalidad que rompe con la naturaleza pacifista de la Constitución nipona.
La estrategia de Alemania hacia China establece como máxima prioridad reducir las dependencias comerciales y económicas con el país asiático.
Kayah se ha convertido en el episodio más largo de combate sostenido y de intensidad alta desde que comenzó la guerra civil en Myanmar.
China podría incorporar un componente de seguridad a la Nueva Ruta de la Seda para aumentar su presencia militar en el Indo-Pacífico.
Las filtraciones del Pentágono revelan detalles sobre las capacidades militares de China y su creciente influencia a nivel internacional.
La importancia de la supremacía aérea ha empujado a las grandes potencias a emprender programas para desarrollar el caza de sexta generación.
Fiyi, bajo el gobierno de Sitiveni Rabuka, reformula sus relaciones con China y se acerca a Estados Unidos y Australia.
Las elecciones de Tailandia, las segundas tras el golpe de Estado de 2014, podrían originar un cambio de rumbo en el país.