Celebración en el cuartel Adem Jashari del día de la creación de la Fuerza de Seguridad de Kosovo. Fuente: SUHEJLO - bajo CC BY-SA 3.0 La militarización de los Balcanes se refleja en un proceso paulatino de alianzas entre las distintas repúblicas que integraban la antigua Yugoslavia, así como Albania. Esto ha dado paso a un escenario que puede alterar el habitual curso de los acontecimientos en la región, en lo que Aleksander Vucic calificó como el inicio de una carrera armamentística.
Un espacio donde la mayor parte de los países forman parte de la OTAN, incluyendo a Albania, Croacia, Eslovenia, Bulgaria, Montenegro, Macedonia del Norte, Grecia y Rumanía. Y donde las excepciones tienen asterisco, como Kosovo, un territorio que desde 1999 alberga el Camp Bondsteel, una base militar estadounidense de grandes dimensiones ubicada a escasos kilómetros de la frontera con Macedonia del Norte y Serbia.
Para ampliar La crisis de los Balcanes con Donald Trump → Otro de los escenarios particulares en los Balcanes es Bosnia y Herzegovina, que cuenta con un cuartel de la Alianza Atlántica. Este no es otro que el destacamento de EUFOR Althea, una fuerza armada que depende del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, con presencia en el territorio desde las guerras de
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