La invasión israelí del sur de Líbano continúa tras la ruptura definitiva del alto el fuego, mientras Hezbolá demuestra que mantiene capacidad de respuesta. Fuente: Fuerzas de Defensa de Israel. Desde la ruptura definitiva del alto al fuego entre Israel y Hezbolá acaecida el pasado 2 de marzo, y en el marco de la escalada bélica regional suscitada por la guerra de Irán, el conflicto en Líbano atraviesa un nuevo episodio.
En el plano militar, prosigue la incursión terrestre de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), que hasta ahora involucra a las divisiones 146ª, 91ª y 210ª, y a las que próximamente se prevé que se incorpore también la 162ª división.
Los principales ejes de la invasión se sitúan alrededor de la ciudad israelí de Kiryat Shemona. Desde la misma, las FDI tratan de avanzar sus posiciones hacia el oeste –sobre la región montañosa entre las localidades libanesas de Markaba y Houla– y al noroeste sobre la ciudad de Taybeh, con varios combates reportados en el enclave de Kfarkela.
Pero, sobre todo, hacia el norte, donde las tropas hebreas tratan de afianzar sus posiciones en Khiam, sitio de intensas batallas durante la última invasión de 2024. Más
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