Kim Jong-un, Líder Supremo de Corea del Norte, junto a Vladímir Putin, presidente de Rusia. Fuente: Kremlin. Bajo CC BY 4.0
Desde septiembre de 2024, se hicieron comunes los reportes que indicaban la inminente presencia de tropas de combate de Corea del Norte en Rusia para ayudar al ejército ruso en el marco de la guerra de Ucrania. La especulación al respecto había surgido previamente, en particular desde la firma del Tratado de Asociación Estratégica Integral en junio de 2024. Aquel acuerdo, firmado por el presidente ruso Vladímir Putin y por el Líder Supremo norcoreano Kim Jong-un, advertía la posibilidad de un apoyo militar entre ambos Estados.
A inicios de octubre de 2024, el medio surcoreano Yonhap se hacía eco de las declaraciones de Kim Yong-hyun, un jefe militar del país, que aseveraba que el despliegue de fuerzas armadas regulares de Corea del Norte en Ucrania era “altamente probable”. Un par de días más tarde, The Guardian publicaba que, según oficiales ucranianos y surcoreanos, “ingenieros militares de Corea del Norte han sido desplegados en Rusia para ayudar con misiles balísticos” y que “combatientes que operaban en áreas ocupadas del país habían sido ya asesinados”. En el artículo del
Este contenido es para suscriptores
Suscríbete para seguir leyendo y sostener el periodismo independiente.