Shigeru Ishiba, nuevo líder del Partido Liberal Democrático y próximo primer ministro de Japón. Fuente: redes sociales de Ishiba Shigeru Ishiba se ha impuesto como vencedor de las elecciones primarias que ha celebrado el Partido Liberal Democrático (PLD) de Japón para elegir sustituto al dimitido Fumio Kishida. Ishiba tiene en el horizonte varios retos difíciles. Entre otros, dejar atrás los escándalos que tanto han afectado a la imagen del partido, remontar la economía japonesa y liderar al país en un contexto internacional cada vez más tenso.
La turbulenta era Kishida
Las primarias que celebró el PLD en otoño de 2021 dieron por vencedor a Fumio Kishida, que también se convirtió en primer ministro poco después. Sucedía a Yoshihide Suga, quien se había visto forzado a dimitir debido a la escasa popularidad de su gabinete.
Kishida, que constituía una suerte de candidato de consenso por parte del aparato del PLD, inicialmente gozó de una recepción positiva por parte del público japonés. Su llegada fue vista como una oportunidad de reflotar la fallida sucesión de Shinzo Abe que había capitaneado Suga entre 2020 y 2021. La economía japonesa todavía se encontraba bajo los efectos perniciosos de la pandemia del Covid-19, pero ya
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