La decisión de Gadafi de desmantelar el programa nuclear de Libia allanó el camino para la intervención militar de la OTAN en 2011. Fuente: Αλέξης Τσίπρας Πρωθυπουργός της Ελλάδας - bajo CC BY-SA 2.0 En junio de 2025, Israel e Irán se enfrentaron a una de sus mayores crisis militares en décadas. El conflicto, que empezó el 13 de junio con el ataque israelí contra las instalaciones nucleares de la República Islámica, tuvo como objetivo desmantelar las infraestructuras del programa nuclear del país persa. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, justificó los bombardeos afirmando que dicho programa representa una “amenaza existencial”.
El desarme de Irán ya ha sido objeto de diversos debates durante años. En este contexto, se ha propuesto en varias ocasiones la aplicación del llamado “modelo libio” como posible solución para gestionar la situación. Este modelo hace referencia a la renuncia voluntaria del programa nuclear a cambio de recibir recompensas diplomáticas y económicas, una decisión que adoptó el líder libio Muammar Gadafi en 2003.
Durante su visita a Washington en abril, Netanyahu afirmó que la mejor opción sería impedir que Teherán adquiriera armas nucleares mediante presión diplomática “de forma total, como se hizo en Libia”. El senador estadounidense
Este contenido es para suscriptores
Suscríbete para seguir leyendo y sostener el periodismo independiente.
Ver planes Ya estoy suscrito