Presidente Bernardo Arévalo participó en el aniversario del Día de las Fuerzas de Tierra del Ejército de Guatemala y conmemoración del 174 aniversario de la Batalla de La Arada. Fuente: Gobierno de Guatemala. Las Fuerzas Armadas de Guatemala (FAG) han ocupado históricamente un papel preponderante en la sociedad y la política nacional, actuando al servicio de la clase terrateniente y su ligazón al capital estadounidense. Tal ha sido su influencia que el pretorianismo en el ejército de Guatemala ha llevado a que gobierne de facto el país durante largos periodos de tiempo.
Ese papel pretoriano mutó en bonapartismo con la modernización a partir del golpe militar de 1954, convirtiéndose en el principal pilar como guardián del Estado frente a la “subversión comunista”.
Sin embargo, con el fin de la Guerra Fría, esta rígida doctrina empezó a ponerse en cuestión dentro del sector estratégico del ejército. Frente a los círculos conservadores, se optó por una “profesionalización” de las fuerzas armadas orientada a abandonar su intervención política en favor de centrar su acción en la función militar.
La falsa transición de las Fuerzas Armadas de Guatemala
Bajo el Acuerdo sobre el fortalecimiento del poder civil y función del ejército en una
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