El conflicto en Papúa Occidental supone la mayor amenaza interna para Indonesia, en un contexto de creciente competición en Asia-Pacífico. Fuente: TNI Angkatan Udara El verano de 1969 asistió al fin definitivo del proyecto colonial de Países Bajos. La aventura imperial que había comenzado en el siglo XVII con la Compañía de las Indias Orientales era concluida por alrededor de 1.000 papúes obligados a votar a favor de la anexión por el ejército indonesio.
Papúa Occidental pasaba de ser gobernada desde Ámsterdam a estarlo desde Yakarta. Sobre el papel nada parecía haber cambiado. Una metrópolis era sustituida por otra y las etnias papúes, prácticamente ajenas a los designios del “mundo exterior”, continuarían con sus medios tradicionales de vida. Sin embargo, la realidad fue opuesta.
La mitad occidental de la ínsula sufre desde hace más de 60 años un conflicto de baja intensidad que ha dejado tras de sí decenas de miles de muertos y que perdura hasta la actualidad. Por ello, en este artículo se tratará de arrojar luz a las causas de fondo y las correlaciones de fuerzas de dicho conflicto armado.
Las raíces del conflicto en Papúa Occidental
El conflicto papú evoca dos cuestiones nucleares en el sistema
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