La guerra moderna se define por un nuevo paradigma militar dominado por la información, la saturación tecnológica y la asimetría de costes. Fuente: The U.S. Army Durante décadas, el debate sobre la guerra futura o moderna se había movido entre la especulación tecnológica y la inercia doctrinal. Sin embargo, los conflictos recientes han desplazado esa discusión del terreno hipotético al empírico.
La guerra en Ucrania no solo ha puesto a prueba sistemas y capacidades, sino que ha expuesto con crudeza los límites de los marcos mentales heredados y la rapidez con la que el carácter de la guerra está cambiando.
El fin de las certezas militares
La guerra moderna no es una hipótesis futura ni un laboratorio teórico. Está teniendo lugar ahora mismo y lo hace con una crudeza que desmiente buena parte de los supuestos sobre los que se ha construido el pensamiento militar occidental durante décadas.
El conflicto ruso-ucraniano ha acelerado una transformación profunda del carácter de la guerra, combinando dinámicas de desgaste propias de la era industrial con tecnologías disruptivas de la era de la información. El resultado es un campo de batalla radicalmente distinto, donde la concentración, la visibilidad y la rigidez doctrinal se han convertido
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