Entrega de Reconocimientos al personal de las Fuerzas Armadas mexicanas, en marzo de 2016. Fuente: Presidencia de la República Mexicana - bajo CC BY 2.0 DEED El 1 de julio de 2018, Andrés Manuel López Obrador, candidato por MORENA, ganó las elecciones a la presidencia de México de forma clara, con un 53% de los votos, unos treinta puntos por encima del segundo, Ricardo Anaya. De esta forma consiguió, por un lado, que el PRI fuera reducido a la mínima expresión después de haber gobernado durante 70 años; y por otro lado, acabar con el bipartidismo que se había generado en los últimos sexenios entre el PRI y el PAN.
En la campaña previa a las elecciones, el actual presidente mexicano prometió cuestiones varias como luchar contra la corrupción –incluso si ésta afectaba a gente de su entorno–, dar marcha atrás a la militarización de la seguridad pública y regresar al ejército a sus cuárteles, mejorar la coordinación y profesionalización de las policías, revisar la reforma energética de Peña Nieto, construir nuevas refinerías o combatir la pobreza, entre otros objetivos. Ahora, en el tramo final del sexenio, tenemos pleno conocimiento de aquellas promesas que no se han cumplido por
Este contenido es para suscriptores
Suscríbete para seguir leyendo y sostener el periodismo independiente.
Ver planes Ya estoy suscrito