El Presidente de la República de Serbia, Aleksandar Vucic, junto al canciller alemán, Olaf Scholz, en el anuncio de su plan estratégico para el litio. En agosto de 1914 se libró en el valle de Jadar uno de los primeros enfrentamientos de la Primera Guerra Mundial que recibió el nombre de Batalla de Cer. La importancia de este enclave geográfico era mayúscula en los compases iniciales de la Gran Guerra, ya que, si las tropas austrohúngaras lo tomaban, marcharían directamente sobre Belgrado.
El ejército serbio resistió heroicamente, siendo esta una de las primeras victorias aliadas del conflicto y convirtiéndose en uno de los momentos clave del nacionalismo decimonónico serbio. De hecho, la marcha escrita por Stanislav Binički llegó a ser el himno no oficial del país desde 1992 hasta 2004.
100 años después, el valle de Jadar sigue siendo un territorio de conflicto. En esta ocasión no se debe a una guerra, al menos de esas que se realizan con carros de combate y artillería. Más bien es una contienda moderna, una donde lo crucial es la toma de posesión sobre los recursos naturales. Y, de nuevo, una entidad extranjera quiere controlar lo que sucede en esta región al
Este contenido es para suscriptores
Suscríbete para seguir leyendo y sostener el periodismo independiente.
Ver planes Ya estoy suscrito