Combatientes kurdas de las YPJ, 2015. Fuente: Kurdishstruggle A pesar de la incertidumbre que supone para los kurdos la caída de Bashar al-Asad en Siria y la instauración de un nuevo gobierno liderado por islamistas, centenares de personas lo celebraron en las principales ciudades kurdas durante todo el 8 de diciembre.
Sin embargo, mientras en las celebraciones en la inmensa mayoría del territorio sirio la llamada “bandera revolucionaria” se encontraba omnipresente, en las ciudades kurdas ondeaban mayoritariamente los símbolos de las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF), las Unidades de Protección Popular (YPG), las Unidades de Protección Femenina (YPJ) e incluso las del rostro del fundador del Partido de los Trabajadores del Kurdistán e ideólogo del Confederalismo Democrático, Abdullah Öcalan.
Todas ellas han formado parte de la revolución democrática que los kurdos han llevado a cabo durante la guerra en Siria, consolidando un proyecto autónomo que incluye al resto de minorías de la región. Esta autonomía se ve ahora más amenazada que nunca por las acciones coordinadas de Turquía y el Ejército Nacional Sirio (SNA), quienes han aprovechado la ofensiva contra el gobierno de Damasco para intensificar su propia lucha contra los kurdos.
Tras erigirse en los verdaderos protagonistas del debilitamiento del
Este contenido es para suscriptores
Suscríbete para seguir leyendo y sostener el periodismo independiente.
Ver planes Ya estoy suscrito