
Miembro talibán en Kabul. Las relaciones entre Irán y los talibanes se basan en una política pragmática pero repleta de desconfianza. Fuente: Callum Darragh
El objetivo de este artículo es explicar las relaciones entre Irán y los talibanes afganos sin caer en lo que la antropóloga afgana Anila Daulatzai llama la "ocupación discursiva de Afganistán": una "ocupación" que se caracteriza, por un lado, por la importancia dada a la cultura como explicación determinista y, por otro, por la relevancia del "islamismo fundamentalista" representado por los talibanes como la única explicación de la violencia que sufre Afganistán. Como apunta la también académica afgana Sadia Toor, esta ocupación discursiva sirve para explicar la "profunda crisis de larga duración en la producción de conocimiento sobre Afganistán".
Para ampliar La estrategia de Irán en Afganistán → Daulatzai, basándose en la obra de autoras como Saba Mahmood y Abu Lughod, entiende que debido a esta perspectiva el análisis sobre el sufrimiento en Afganistán se reduce a una explicación religiosa-cultural, excluyendo factores políticos, económicos e históricos. Esto no pretende negar ni minimizar las políticas regresivas de los talibanes, especialmente contra las mujeres. Sin embargo, la atención casi exclusiva a cuestiones "religioso-culturales" ha eclipsado las modalidades más amplias del contexto experimentado por la
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