Desfile militar de los hutíes yemeníes. Fuente: العميد يحيى سريع El análisis sobre el grupo yemení Ansarallah –también conocido como hutíes–, y sus relaciones con la República Islámica de Irán no suele ir más allá del discurso conocido como "sponsor-proxy", el cual niega la autonomía del grupo yemení al considerarlo una "herramienta en manos de Irán". Existiría una relación política basada en una visión revolucionaria articulada en torno al Islam entendido como lenguaje político, entre la República Islámica, que se percibe a sí misma como defensora de las naciones oprimidas, y el grupo yemení.
La visión esencialista, dominante a la hora de analizar al grupo yemení, pone el foco en su dimensión religiosa, señalando que los hutíes son principalmente zaidíes –una subsecta del chiismo– y sugiriendo que esta identidad sería suficiente para explicar las relaciones con Teherán. Este tipo de análisis suele presentar, por ejemplo, el rechazo de los hutíes a la presencia saudí-salafista en Yemen en términos religiosos, sin tener en cuenta la dimensión política de dicha presencia, así como la identidad del grupo.
De hecho, el rechazo de los hutíes a la influencia saudí en el país, así como al propio gobierno yemení, se explica por la
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