Las elecciones en Irak han generado un escenario complejo en el equilibrio de Bagdad entre la influencia de Estados Unidos e Irán. Fuente: Depositphoto.
Las recientes elecciones parlamentarias de Irak, celebradas el 11 de noviembre de 2025, han puesto sobre la mesa el delicado equilibrio en el que se mueve la política nacional, fundamentada en coaliciones etno-sectarias cuyas lealtades sirven a los intereses de patrocinadores extranjeros y redes clientelares.
Entre las potencias que tienen influencia sobre el tablero de Irak se encuentran principalmente Estados Unidos, que invadió y ocupó el país en 2003, e Irán, que se benefició del vacío dejado por la ocupación y el ascenso al poder de los partidos chiítas.
Sin embargo, la reciente ofensiva de Israel con el apoyo de Washington contra Teherán está imponiendo una creciente presión sobre Bagdad para que corte sus lazos con la República Islámica y desarme a las milicias vinculadas al Eje de la Resistencia.
Las elecciones parlamentarias de Irak
El resultado de las elecciones muestran ante todo continuidad, es decir, que la política identitaria y sectaria sigue influyendo en las dinámicas iraquíes, elemento común y de interés a toda la clase dominante que se ha conformado tras la
Este contenido es para suscriptores
Suscríbete para seguir leyendo y sostener el periodismo independiente.
Ver planes Ya estoy suscrito