Un soldado del ejército de Indonesia protege a varios civiles durante los disturbios religiosos de Ambon, en las Islas Molucas, en 1999. Fuente: Ministry of Defense of the Republic of Indonesia 23 de mayo de 1977, De Punt, Países Bajos. Un tren de pasajeros con 51 personas a bordo es secuestrado. En paralelo, otro comando tomó el control de una escuela primaria y retuvo a 105 personas en la localidad neerlandesa de Bovensmilde. La atención se volcó en ambos raptos, forzando a las autoridades a actuar con virulencia y provocar uno de los mayores escándalos de la historia reciente del país.
Europa occidental se veía azotada por una oleada de acciones vinculadas a las luchas revolucionarias de izquierdas. Sin embargo, el caso neerlandés no seguía dicha lógica política. La mayor oleada de ataques de la historia de Países Bajos encuentra su origen a más de 12.000 kilómetros de distancia, en la isla de Ambón.
Los responsables de ambos secuestros, de la crisis de rehenes del consulado de Indonesia de 1975 y el fallido intento de rapto de abducción de la reina Juliana respondían ideológicamente al proyecto de formación de la República de las Molucas del Sur. 25 años después de
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