Indonesia 1965: el genocidio que redefinió el país
Por Alex Santos Roldan·
Sospechoso de pertenecer al Partido Comunista Indonesio (PKI) siendo arrestado por el ejército de Indonesia. Imagen coloreada por Sardjono.
El 20 de octubre de 2024, Prabowo Subianto tomó posesión en el complejo parlamentario de Yakarta del cargo de presidente de la república. El octavo presidente de Indonesia trae consigo uno de los legados políticos más siniestros del mundo. Antiguo yerno y lugarteniente del general Suharto, Subianto fue partícipe de los crímenes de guerra en Timor Oriental y Papúa Occidental y responsable de actos represivos contra las manifestaciones prodemocracia en 1998.
Su inapelable victoria electoral y el apoyo del expresidente Joko Widodo han suscitado entre los observadores internacionales una mezcla entre estupefacción y temor a una regresión autoritaria. Nada más lejos de la realidad. El asombro y la supuesta amenaza a la democracia que supone el ascenso al poder de Subianto carecen de sentido cuando se realiza el simple ejercicio de remover el suelo de este país.
Bajo el mismo brota en abundancia una sola cosa: cadáveres. Los cuerpos de entre 500.000 y 2.000.000 de supuestos comunistas responden al unísono que los supuestos riesgos que afronta el país durante los próximos cuatro años; en efecto, ya se cumplieron hace décadas de
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