Tropas del ejército de India y de China en la frontera del Himalaya. Fuente: Instagram India inicia el 2025 recalibrando su posición en la política internacional. Como potencia media con aspiraciones de gran potencia, India busca rivalizar con China en Asia, para lo que tradicionalmente ha forjado una estrecha alianza con Rusia. Sin embargo, desde el fin de la Guerra Fría, Nueva Delhi se ha inclinado a Estados Unidos como socio preferente.
No obstante, esta relación estratégica no impide a la potencia del Índico mantener lazos con Pekín para asegurar su propia autonomía. Precisamente, en la actualidad estamos en uno de esos momentos en los que desde India se está produciendo un reposicionamiento acorde a los cambios geopolíticos producidos por la invasión rusa de Ucrania y la elección de Donald Trump. El resultado de esta metamorfosis dependerá en buena medida de cómo se desarrolle 2025.
La crisis fronteriza de 2020
Durante el último lustro, las relaciones entre India y China han empeorado sensiblemente. Desde el comienzo de la crisis de Ladakh en 2020, con numerosas escaramuzas fronterizas en la Línea de Control Real (LAC), ambos países han tomado medidas de represalia que han afectado a la economía. Este
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