Fútbol, ustachas y paramilitares: los hooligans en Croacia
Por Sergio Rabinal·
Grafiti con el escudo del Dinamo de Zagreb, equipo con uno de los grupos hooligans más grandes en Croacia.Fuente: Fraxinus Croat - bajo CC BY-SA 3.0
La política siempre se escapa del corsé de la representatividad parlamentaria. Encuentra formas de expresarse y organizarse que superan las estructuras partidistas tradicionales, jugando en muchas ocasiones en el complicado terreno entre ser instrumentalizados y ser un medio. En los Balcanes, buena parte de la actividad política se da fuera de las cámaras de representantes, concretamente en las gradas de un estadio de fútbol, ámbito en el que destacan segmentos como el de los hooligans en Croacia.
Fueron estos lugares donde en los últimos años de la República Federativa Socialista de Yugoslavia (RFSY) se empezaron a escuchar los primeros cánticos nacionalistas excluyentes y a organizarse verdaderamente una oposición masiva a la unión de los pueblos eslavos del sur.
A partir de mediados de la década de 1980 se formaron la mayor parte de los grupos hooligans de equipos de fútbol que aún hoy perviven, muchos de ellos con un claro sesgo político, una organización paramilitar y con un amplio historial de actos violentos. Las diferentes guerras de secesión de finales del siglo
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