El Partido Laborista de Keir Starmer vira a la derecha con su nueva política de inmigración y asilo y la adopción de la corriente Blue Labour. Fuente: House of Commons - CC BY-NC-ND 4.0 Algo más de un año después de que los laboristas hayan vuelto al poder en Westminster, tras 14 años de dominio conservador, las encuestas reflejan un desastre para el bipartidismo británico. El Partido Laborista, que cuenta con una cómoda supermayoría en la Cámara de los Comunes por su arrasadora victoria en 2024, caería por debajo de los 20 puntos, perdiendo las elecciones.
La formación que se alzaría con una mayoría sería la fuerza de extrema derecha Reform UK, que gana en las encuestas con un 30% del voto. De hecho, ahora los laboristas también se ven amenazados por su izquierda por los Verdes, mientras pierden los tradicionales bastiones obreros de Manchester o Liverpool.
Con Keir Starmer liderando el Partido Laborista en inmigración –como en otros asuntos–, la nueva administración ha decidido moverse a la derecha, siendo el ala blairista y del Blue Labour las que dominan al laborismo. Esto ha podido verse en el discurso abiertamente nacionalista que ha abanderado Starmer, declarando que va a
Este contenido es para suscriptores
Suscríbete para seguir leyendo y sostener el periodismo independiente.
Ver planes Ya estoy suscrito