Soldados del ejército de Etiopía. Fuente: AMISOM Public Information El pasado 1 de enero de 2024, el primer ministro etíope, Abiy Ahmed, y el presidente de Somalilandia, Muse Bihi Abdi, firmaban un histórico memorándum de entendimiento que trastocaba las dinámicas de toda la región. A modo de resumen, Etiopía conseguía su ansiado acceso al mar a través de esta región secesionista de población somalí, mientras esta conseguiría reconocimiento oficial de su independencia.
Lo primero que habría que señalar es que un memorándum de entendimiento no es un tratado legalmente vinculante, sino que funciona como una declaración de intenciones. Además, semanas después seguimos sin conocer con detalle el contenido del acuerdo y las declaraciones de ambos firmantes incluso divergen en algunos puntos. Por ejemplo, mientras Somalilandia afirma que “Etiopía reconocerá formalmente la República de Somalilandia”, desde Adís Abeba señalaron que se realizará “una evaluación en profundidad antes de tomar una decisión”. De momento, por lo que se ha filtrado y por los distintos comunicados emitidos, es posible afirmar que el acuerdo permitirá a Etiopía alquilar a la región secesionista somalí un puerto en el mar Rojo para utilizarlo como base militar y con fines comerciales durante un período de 50 años.
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