Las elecciones en Alemania marcarán un giro en la política exterior del país con la posible victoria de Friedrich Merz. Fuente: redes de Merz
Las elecciones en Alemania se antojan como un momento decisivo en la historia presente del país. Azotado por una crisis de modelo, Berlín no vislumbra una salida positiva a los cambios geopolíticos en el mundo marcados por la competición sino-estadounidense, la invasión rusa de Ucrania y la vuelta de Donald Trump. En este contexto, el próximo gobierno alemán –probablemente encabezado por Friedrich Merz– tendrá que hacer frente a múltiples desafíos que obligarán a romper consensos estructurales.
La ambivalencia estratégica de Alemania
La acción exterior de Alemania durante los últimos años se podría definir como inestable y caótica, una tendencia mayormente provocada por un liderazgo incapaz de gestionar los eventos geopolíticos. El canciller alemán, Olaf Scholz, se ha mostrado como un líder débil que ha llevado a que Alemania no cuente con una dirección estratégica. El heredero de Angela Merkel no ha podido ni controlar a su propio gobierno, con unos Verdes siempre presionando y criticando su “poca valentía”. Mientras, en Europa, Berlín perdía el prestigio como actor más relevante del bloque.
A pesar de
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