Base Amundsen-Scott de Estados Unidos, ubicada en la Antártida. Fuente: Cmichel67 - bajo CC BY 4.0 Por extensión, la Antártida es el cuarto mayor continente de la Tierra, por encima de la propia Europa, y el 98% de su territorio se encuentra cubierto de hielo –no obstante, no se trata de una gran masa de agua helada, sino de una plataforma continental rocosa cubierta casi en su totalidad por hielo–. Se trata del único continente sin población humana indígena y es de facto un condominio regido por lo redactado en el Tratado Antártico de 1959.
Rica en recursos energéticos, minerales, pesqueros e hídricos, y con siete reclamos en firme –Argentina, Chile, Australia y Nueva Zelanda en el hemisferio sur; Reino Unido, Francia y Noruega en el hemisferio norte–, el continente antártico está llamado a jugar un papel relevante a medida que avance el siglo XXI. Además, las discusiones sobre la soberanía y la gestión de los recursos de la Antártida podría reactivarse en 2048, fecha desde la cual el acuerdo podrá ser sujeto de revisión.
Los reclamos y el Tratado
El 1 de diciembre de 1959, doce Estados soberanos –Argentina, Chile, Australia, Nueva Zelanda, Sudáfrica, Estados Unidos, Bélgica, Francia, Noruega,
Este contenido es para suscriptores
Suscríbete para seguir leyendo y sostener el periodismo independiente.
Ver planes Ya estoy suscrito