Los intentos centralizadores de Abiy Ahmed y su aspiración de que Etiopía tenga acceso al mar podrían desembocar en una guerra con el TPLF, Eritrea y otros actores. Fuente: AMISOM Public Information - bajo CC0 1.0 El Frente de Liberación del Pueblo Tigray (TPLF) y el gobierno federal de Etiopía de Abiy Ahmed Alí parecen encaminarse a una nueva guerra. Entre 2020 y 2022, ambos se enfrentaron en un conflicto considerado como uno de los más mortíferos del presente siglo y cuyo acuerdo de paz dejó muchos asuntos sin resolver.
Eritrea, que entonces ayudó al gobierno etíope, ahora participaría del lado tigray, al que podrían unirse otros grupos insurgentes que actúan en diversas regiones del país e incluso milicias y países externos.
Aunque no el único, uno de los principales motivos son las ambiciones del primer ministro etíope, Abiy Ahmed Alí, cuyas políticas, actos y declaraciones le han hecho merecedor de una gran animadversión por parte de actores de todo tipo.
Entre estos objetivos destacan especialmente dos: el intento de transformar el modelo de Estado hacia un sistema más centralizado que supere el federalismo étnico, y la aspiración de que Etiopía disponga de una salida al mar Rojo.
Este contenido es para suscriptores
Suscríbete para seguir leyendo y sostener el periodismo independiente.
Ver planes Ya estoy suscrito